Unicaribe recibe reconocimiento por su papel en la protección de la Cueva de los Murciélagos.
Por Alejandro García
La Universidad del Caribe (Unicaribe), recibió un reconocimiento por su papel en la protección de la llamada Cueva de los Murciélagos, un sitio de alta relevancia para la conservación de estas especies en Cancún, al convertirse en el primer refugio reconocido en la Península de Yucatán y el primero en América Latina ubicado dentro de un entorno altamente urbanizado.
De acuerdo con Celia Isela Selem Salas, coordinadora de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos (Relcom) y del Programa para la Conservación de Murciélagos de México, la importancia de este sitio radica no solo en las especies que alberga, sino en las amenazas que enfrenta al encontrarse en una ciudad como Cancún, donde la expansión urbana pone en riesgo los refugios naturales.

“La principal amenaza para las comunidades de murciélagos es la urbanización. El hecho de que este refugio se localice en un ambiente altamente urbanizado resalta aún más la necesidad de su protección”, señaló la especialista, al destacar que la cueva funciona como uno de los principales sitios de maternidad, donde las hembras dan a luz y las crías permanecen durante su desarrollo.
Selem Salas explicó que muchas de las especies que habitan la cueva son insectívoras y desempeñan un papel fundamental en el control de plagas, como los mosquitos, que representan un riesgo para la salud pública en Cancún. Además, subrayó que los murciélagos también contribuyen a la polinización y a la dispersión de semillas, procesos esenciales para la regeneración de los ecosistemas.
La coordinadora de Relcom destacó que, aunque existen otras cuevas protegidas en México y Latinoamérica, la mayoría se localizan en zonas selváticas o previamente decretadas como áreas naturales protegidas, lo que hace único el caso de la Universidad del Caribe. “Esta es la primera vez que se reconoce un sitio de esta importancia dentro de una ciudad y, además, dentro de una universidad”, afirmó.
Otro factor clave es que el refugio se encuentra dentro de una institución educativa, lo que garantiza su cuidado y abre la posibilidad de realizar investigaciones científicas para conocer mejor la estructura y dinámica de las comunidades de murciélagos. Esto permitirá diseñar estrategias más efectivas de conservación y protección.
Selem Salas también advirtió sobre el estigma y el miedo que históricamente han rodeado a los murciélagos, situación que se intensificó durante la pandemia por la desinformación que los señaló erróneamente como responsables de enfermedades. “Ese temor provoca vandalismo y destrucción de cuevas, afectando gravemente a especies que son altamente benéficas”, indicó.
Finalmente, la coordinadora resaltó que actualmente la red de conservación cuenta con más de 30 áreas y sitios de importancia para la protección de murciélagos en el país, pero reiteró que el reconocimiento otorgado a la Universidad del Caribe marca un precedente, al demostrar que la conservación de la biodiversidad es posible incluso en contextos urbanos, cuando existe compromiso institucional y conocimiento científico.












