El Gobierno brindan apoyo a los pasajeros, la Profeco investiga responsabilidades
Ciudad de México. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció sobre la cancelación repentina de vuelos por parte de Magnicharters, empresa que suspendió operaciones sin previo aviso, lo que generó inconformidad entre pasajeros en plena temporada de regreso vacacional.
De acuerdo con reportes, la aerolínea argumentó problemas logísticos; sin embargo, la falta de información oportuna provocó molestia, especialmente en destinos turísticos como Cancún, donde decenas de personas quedaron varadas sin claridad sobre su situación.
Ante este escenario, la mandataria explicó que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) activó un plan emergente para apoyar a los viajeros afectados. Este incluyó la coordinación con otras aerolíneas para aprovechar espacios disponibles y facilitar el traslado de los pasajeros a sus destinos de origen.
En algunos casos, incluso se contó con apoyo de Mexicana de Aviación para reubicar a los usuarios. Las acciones permitieron reducir el impacto inmediato, aunque evidenciaron fallas en la atención por parte de la empresa responsable.
De manera paralela, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) inició la revisión del caso para determinar posibles responsabilidades. La propia aerolínea sugirió a los usuarios presentar sus quejas ante esta instancia, lo que podría derivar en sanciones si se confirma un incumplimiento.
El titular de Profeco, Iván Escalante, informó que durante el fin de semana se registraron múltiples cancelaciones que dejaron a varios pasajeros sin alternativas inmediatas. Aunque la mayoría logró ser reubicada, persistieron problemas relacionados con la falta de atención directa.
Uno de los principales señalamientos fue la ausencia de personal de la aerolínea en aeropuertos, así como la inoperancia de sus canales de contacto. El número telefónico difundido no responde, mientras que un mensaje automatizado redirige a los usuarios a presentar quejas ante Profeco.
Hasta el momento, la dependencia ha recibido pocas solicitudes formales, principalmente de agencias de viajes, debido al modelo de operación de la empresa. No obstante, se mantiene coordinación con la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero) para atender posibles nuevos casos.
Además, Profeco realizará una visita a las instalaciones registradas de Magnicharters con el objetivo de verificar si aún existe personal disponible y establecer un canal de interlocución. Esta medida busca garantizar que la empresa responda por las afectaciones ocasionadas.
Sheinbaum subrayó que, ante la falta de aviso por parte de la aerolínea, las autoridades actuaron para brindar apoyo inmediato. Sin embargo, insistió en que será necesario que la empresa explique las causas de la suspensión de sus operaciones.
Mientras tanto, el gobierno federal mantiene su enfoque en garantizar alternativas de traslado y proteger a los usuarios, en un caso que pone de relieve la importancia de la comunicación oportuna en el sector aéreo.











