La SICT desmiente supuestas fallas y confirma estabilidad total de la nueva vialidad.
Cancún
Por Alejandro García
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) desmintió la versión difundida en redes sociales sobre presuntos “apuntalamientos de emergencia” en el Puente Vehicular Nichupté, en Cancún, y sostuvo que se trata de una obra segura y estable, construida con los más altos estándares de seguridad estructural. La dependencia federal afirmó que las estructuras metálicas visibles en la zona cercana al entronque Kukulcán forman parte del proyecto original y no corresponden a reparaciones improvisadas ni a medidas correctivas de última hora.
En su posicionamiento, la SICT explicó que el diseño del puente respondió a criterios de ingeniería especializados para las condiciones geológicas de Quintana Roo. Debido a las características del subsuelo kárstico, entre los claros 213 y 221 se incorporaron pilas de cimentación y cabezales metálicos de acero estructural de alta resistencia, con el objetivo de distribuir de manera más eficiente las cargas hacia el estrato de soporte y asegurar una operación sin desplazamientos en los apoyos.

La dependencia federal subrayó además que, previo a su apertura, la estructura fue sometida a pruebas de carga estáticas y dinámicas, así como a maniobras de frenado, impacto controlado y circulación de vehículos pesados.
De acuerdo con la información difundida por la propia secretaría, los resultados fueron satisfactorios y no se registraron deformaciones fuera de los parámetros previstos en el diseño, lo que refuerza el mensaje oficial de que la nueva vialidad opera en condiciones de estabilidad y seguridad para sus usuarios.
Monitoreo constante
Como parte de la supervisión posterior a la puesta en operación, la SICT informó que mantiene un monitoreo topográfico diario mediante personal especializado para verificar de manera constante el comportamiento estructural de la obra. Con ello, insistió en que la seguridad de los usuarios ha sido prioritaria en todas las etapas del proyecto, desde su construcción hasta su funcionamiento como infraestructura estratégica para la movilidad de Cancún y Quintana Roo.
En días previos a la apertura total del puente, la gobernadora Mara Lezama había señalado que la circulación se habilitaría únicamente después de concluir pruebas técnicas, simulacros operativos y ajustes de seguridad vial, en coordinación con la SICT, sosteniendo que el objetivo era que la ciudadanía contara con “un puente muy seguro”, con señalización, semaforización, monitoreo y reglas claras de operación desde el primer día.

En la etapa final de supervisión de la obra, el titular de la SICT, Jesús Antonio Esteva Medina, informó que el puente se encontraba en fase de pruebas de carga para garantizar su seguridad estructural.
Durante los recorridos de supervisión, estas evaluaciones contemplaron cargas de hasta 150 toneladas en distintos tramos, con mediciones topográficas y de respuesta estructural; incluso, se reportó que los vanos ensayados se mantuvieron dentro del rango elástico esperado, con deformaciones menores a las previstas y recuperación total.











