Sedetus condiciona nuevas inversiones en Zona Hotelera; mantiene abiertos procesos contra 135 desarrollos.
CANCÚN
Por Alejandro García
El Gobierno de Quintana Roo mantiene bajo procedimiento a más de 135 desarrollos inmobiliarios boletinados por irregularidades en la entidad, al tiempo que evalúa los criterios de factibilidad y capacidad de carga indispensables para cualquier proyecto de reurbanización o redensificación en la Zona Hotelera de Cancún, así lo dio a conocer José Alberto Alonso Ovando, titular de la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus).
Denuncias e investigaciones
El funcionario estatal explicó que la dependencia recibe de manera continua denuncias ciudadanas a través de su centro de atención digital, señalando que una porción importante de los expedientes corresponde a incumplimientos de contrato por la falta de entrega oportuna de inmuebles o servicios prometidos por asesores e inmobiliarias.
El desarrollo inmobiliario y comercial es un modelo depredador que la sociedad cancunense ha rechazado.
El funcionario precisó que, si bien existen casos que escalan al ámbito penal por presunto fraude, la mayoría se dirime en la vía civil o mercantil, aunque la Sedetus interviene directamente verificando las anomalías reportadas en campo.
Respecto a las construcciones boletinadas en municipios como Tulum, Playa del Carmen y Benito Juárez, el secretario citó el caso del desarrollo Austin 33, el cual se encuentra sujeto a un procedimiento administrativo por carecer del dictamen de factibilidad que expide la dependencia.

Asimismo, advirtió que no todos los proyectos irregulares son susceptibles de regularización, ya que aquellos asentados sobre áreas naturales protegidas o de conservación ambiental no recibirán autorizaciones de lotificación en ninguna circunstancia.
En cuanto a la certidumbre jurídica de la tierra, Alonso Ovando subrayó que la secretaría efectúa revisiones minuciosas del tracto sucesivo en zonas con amplia presencia de terrenos nacionales, tales como Puerto Aventuras, Akumal, Chemuyil, Costa Maya y Playa del Carmen.
Detalló que las investigaciones se rastrean hasta el título raíz de la propiedad en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), deteniendo de inmediato cualquier proyecto cuya titulación federal resulte carente de autenticidad.
Pok Ta Pok, bajo escrutinio
Por ejemplo, el proyecto Bosque Real en Pok Ta Pok representa todo lo que no debe hacerse en materia de gestión urbana en el Caribe mexicano; no se trata solo de un proyecto inmobiliario y comercial, sino de la insistencia del refrito de un modelo depredador que la sociedad cancunense ya rechazó contundentemente desde 2004.
Desde la creación del Plan Maestro de Fonatur en 1974 y la expedición del primer programa director de Desarrollo Urbano de Cancún en 1985 y sus consiguientes actualizaciones, se contempló la protección del pulmón verde y la totalidad de los manglares del sistema lagunar.
La intención de este nuevo intento por llevar a cabo este proyecto es construir en los terrenos del club de golf Pok Ta Pok, entre otras edificaciones, una enorme cantidad de espacios comerciales y de vivienda, Lo que, como se demostró técnicamente en el pasado, conduciría al colapso de los servicios y la vialidad.
Cuestionado sobre los planes de reestructuración urbana en la Zona Hotelera de Cancún y la actualización del Plan de Desarrollo Urbano (PDU), el titular de la Sedetus sostuvo que cualquier inversión o proyecto futuro en dicho polígono debe estar estrictamente ligado a la infraestructura propia.
Manifestó que las empresas inversionistas deberán aportar sus propios esquemas de tratamiento de aguas residuales, desalinización o suministro de agua potable e infraestructura eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad, además de telecomunicaciones.
Alonso Ovando enfatizó que el sector poniente de la Zona Hotelera, área habitada por los primeros pobladores e inversionistas del destino, experimenta actualmente un declive en plusvalía y abandono de inmuebles.

Señaló que la zona requiere de intervenciones de reactivación urbana, pero aclaró que cualquier aval técnico que emita la Sedetus dentro del PDU se basará rigurosamente en la capacidad de carga real de los servicios públicos y en la protección del entorno.











