Tras alcanzar su mayor intensidad durante el verano, el arribo de sargazo al Caribe mexicano muestra una tendencia a la baja.
Por Alejandro García > Quequi
Cancún. El recale masivo de sargazo en las costas del Caribe mexicano ha comenzado a mostrar signos preliminares de estabilización tras alcanzar su punto máximo durante la temporada de verano; de acuerdo con el especialista Esteban Amaro Mauricio, coordinador del Centro de Monitoreo Ambiental y Sargazo, la contabilidad de la biomasa detectada en los monitoreos recientes indica una ligera tendencia a la baja, lo que marca el inicio de una disminución paulatina en la llegada de esta macroalga.
Aunque se prevé que la presencia del alga se mantenga durante un par de meses más, las proyecciones para agosto y el resto del año apuntan hacia una mejoría paulatina en la situación ambiental y turística de la región.
Explicó que, el comportamiento del fenómeno no es homogéneo a lo largo del litoral quintanarroense, registrando el mayor impacto en la zona sur debido a la trayectoria de la corriente de Caimán, la cual ingresa al este de Banco Chinchorro y afecta directamente a localidades como Mahahual, Xcalak y la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an.
Asimismo, puntos como Tulum y la costa oriental de Cozumel continúan acumulando volúmenes significativos; en contraste, destinos como Playa del Carmen, Puerto Morelos y Cancún presentan condiciones sustancialmente más favorables, caracterizadas por una limpieza más ágil de sus playas producto de la operatividad en la recolección.
El pronóstico de reducción para las próximas semanas se sustenta en factores climáticos y oceanográficos propios de la transición de temporada; las corrientes marinas han comenzado a desviarse hacia el estrecho ubicado entre la Península de Yucatán y Cuba, desplazando gran parte de la masa de alga mar adentro.
A este factor se suma el inicio de la temporada de lluvias y tormentas tropicales, elementos que, tras una sequía prolongada, contribuyen a la dispersión del vegetal.
Esteban Amaro Mauricio estima que, en un plazo de 15 a 20 días, con el incremento de las precipitaciones fuertes, la limpieza natural de los arenales será notablemente más visible.











