Cancún, 2 de octubre (InZoomMX).- “La derrota no te define”. Con esa idea como una de las principales enseñanzas de su trayectoria, la boxeadora profesional mexicana Marilyn Badillo compartió su historia y un mensaje de perseverancia con personas privadas de la libertad que participan en el torneo “Knockout, no tires la toalla”, realizado en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún.
La campeona internacional habló ante los participantes sobre las dificultades que ha enfrentado dentro y fuera del ring, pero también sobre la importancia de levantarse después de una caída y aprovechar las oportunidades para modificar el rumbo de la vida.
Badillo, originaria de Cuautitlán Izcalli, Estado de México, recordó que el boxeo llegó a su vida casi por casualidad. Su madre buscaba actividades para ella y sus hermanos después de la escuela y, luego de probar distintas disciplinas, fue el boxeo el que finalmente logró atraparlos.
“Para mí el boxeo es mágico”, expresó la deportista, quien comenzó su trayectoria amateur en 2012 y llegó a disputar 68 peleas sin derrota antes de dar el salto al profesionalismo.
Una derrota también puede convertirse en aprendizaje
Marilyn Badillo debutó como profesional a los 17 años y construyó una trayectoria que la llevó a conquistar títulos internacionales. Sin embargo, relató que una de las experiencias más difíciles de su carrera ocurrió cuando viajó sola a una pelea en Los Ángeles, sin su padre, quien además de ser su entrenador ha acompañado gran parte de su camino deportivo.
Aquella experiencia terminó en derrota y, más allá del resultado deportivo, la boxeadora recordó el impacto emocional de encontrarse sola en un momento que había esperado durante años.
“En una mochila metí mis sueños y me fui con eso”, contó al recordar aquel viaje.
La experiencia, dijo, le permitió entender que las derrotas también forman parte del proceso y pueden convertirse en una oportunidad para aprender.
“A veces el ego te gana, a veces el no pensar bien las decisiones y el camino que tomas llegan este tipo de experiencias”, señaló.
Con el tiempo, Badillo encontró una enseñanza que ahora transmite a quienes atraviesan circunstancias complejas: “Si te caes siete, te tienes que levantar ocho”.
Para la boxeadora, quedarse atrapado en un error o en una derrota impide avanzar, mientras que aprender de lo ocurrido puede convertir una caída en un nuevo impulso.
“La derrota no te define. Una derrota, ni una equivocación, ni un error te define”, afirmó.
El ring como una oportunidad para cambiar
Frente a los participantes del torneo, la pugilista también habló del significado que puede tener el deporte para quienes buscan modificar su vida.
Explicó que subir al ring no significa necesariamente perseguir un campeonato mundial. También puede representar una forma de encontrar disciplina, liberar emociones, descubrir capacidades y construir nuevas metas.
“No solamente se sube al ring para ser campeón mundial. Se sube al ring para poder despejarnos”, expresó.
En ese sentido, definió al boxeo como una herramienta capaz de ayudar a quienes enfrentan momentos difíciles.
“El boxeo para mí es una llave, unas alas”, sostuvo.
Badillo explicó que esas “alas” permiten tomar distancia de una realidad complicada y encontrar un espacio para trabajar en uno mismo, al tiempo que destacó el valor de otras expresiones como el arte y la música.
“Todos tenemos una chispa muy bonita”
La boxeadora también reconoció el talento mostrado por los participantes y les pidió no limitarse por los errores cometidos en el pasado.Ante sus familias y compañeros, sostuvo que las circunstancias que una persona ha vivido no necesariamente determinan lo que puede construir a partir de ahora.
“Eso no los define. Hoy tienen una nueva oportunidad de salir adelante”, manifestó.
Su mensaje estuvo dirigido a quienes participan en el programa como una vía para desarrollar disciplina y adquirir nuevas herramientas que puedan servirles cuando recuperen su libertad.
Badillo consideró que incluso quienes inicialmente no tienen pensado subir al ring pueden encontrar en el deporte una motivación al observar el esfuerzo de sus compañeros.
“Todos, sin excepción, todos tenemos una chispa muy bonita dentro de nosotros. Solamente falta descubrirla”, afirmó.
La deportista invitó finalmente a los participantes a aprovechar cada día para encontrar aquello que les permita darle un nuevo sentido a su vida.
“Tenemos todos los días, cada hora y cada minuto, para poder descubrir cuál fue esta enseñanza de vida. ¿Por qué estoy hoy aquí?”, planteó.
Marilyn Badillo cuenta con títulos internacionales en las divisiones mosca y minimosca y una trayectoria profesional en la que combina su carrera deportiva con su formación como ingeniera industrial. Su historia, marcada tanto por victorias como por derrotas, fue llevada este viernes al Cereso de Cancún como parte de una jornada en la que el boxeo se convirtió también en un espacio para hablar de disciplina, segundas oportunidades y transformación personal.











