El nombre de Dalia Dávila es común entre los vecinos de la colonia Héroes de Padierna de la alcaldía Tlalpan, no sólo por atender su pequeño negocio “Tortillería La Abuela”, sino porque desde inicios de la pandemia, la joven convirtió su lugar de trabajo en un espacio de ayuda para niñas, niños y adultos mayores en situación vulnerable de su comunidad, al que llamó “Rinconcito de la Esperanza”.
Dalia de 34 años, originaria de la Ciudad de México, vio durante la crisis sanitaria cómo sus vecinos enfrentaban la pérdida de empleo y las clases en línea se complicaban para las madres de familia que no contaban con acceso a internet en sus hogares.
“Me daba cuenta cómo mis vecinos se comenzaron a quedar sin trabajo y todo se les empezaba a complicar, incluso comprar un kilo de tortillas, entonces decidí ayudar con lo que tenía en mis manos”, señaló Dalia.
En abril de 2019, colocó afuera de la tortillería un automóvil con un televisor e internet para que niños y niñas tomaran clase y realizaran sus tareas, posteriormente la ayuda se expandió a tener un espacio donde llegaron 900 estudiantes de distintos grados escolares.
Además, brindó desayuno, despensa y apoyo con trámite de vacunación a más de 500 adultos mayores en situación vulnerable de la colonia.
Uno de sus principales lemas es “una ayudadita y una tortilla no se le niega a nadie”.
Pero el apoyo vecinal no quedó en la etapa más crítica de la pandemia. De 2019 a la fecha, Dalia junto a Fernando, continúan con asesorías escolares, canalizando y brindando ayuda a abuelitos, así como el acompañamiento a mujeres que han sido violentadas. Este último, lo hace al lado de su madre, psicóloga especialista en temas de maltrato.
Aunque no todo ha sido miel sobre hojuelas. El reciente incremento de hasta 50 por ciento en los precios del maíz, gas y renta han focalizado los esfuerzos de Dalia en mantener su negocio de pie.
Sus tortillas han subido de precio de manera obligada y la venta ha disminuido, ya que pasaron de 16 a 18 pesos.
“Todo ha subido de precio y es difícil mantener una tortillería, pero aquí estamos en la resistencia porque también nuestros vecinos nos necesitan. El kilo aumentó dos pesos, pero de verdad hay personas que ya no les alcanza, a ellos también les ayudamos”, comentó.
Dalia ha sido reconocida en su comunidad, y en distintos medios de comunicación de México, Estados Unidos, Brasil, Alemania, entre otros, pues su “Rincón de la Esperanza”, su resistencia y activismo han rescatado a decenas de jóvenes de los riesgos de las drogas, la delincuencia y la deserción escolar.
DATOS
- La joven ha apoyado a más de 500 adultos mayores en situación vulnerable.
- Ha evitado la deserción escolar de 900 estudiantes.
- Ofrece apoyo psicológico y acompañamiento a mujeres que han sido violentadas.
CAR












