Este lunes, la Comisión de Patrimonio Estatal y Municipal del Congreso local autorizó al ayuntamiento de Tlalnepantla de Baz desincorporar de su patrimonio, y enajenar mediante subasta pública, el antiguo Tiradero Municipal para destinar los recursos al pago de un crédito contratado en administraciones anteriores con Banobras, por un monto total de 460 millones de pesos.
El predio, ubicado a la altura del kilómetro 27 de la carretera México-Querétaro, en Barrientos, funcionó como relleno sanitario de 1980 a 1990 y actualmente su conservación y vigilancia es una carga para el municipio, explicó la secretaria de la Comisión, María Elizabeth Millán Martínez.
El valor comercial del predio donde está ubicado el extiradero es de 59 millones 182 mil pesos. En 2019, el ayuntamiento aprobó la autorización de la desafectación del ex tiradero municipal, así como del Centro de Convenciones, para destinar los recursos obtenidos al pago de la deuda histórica.
Tlalnepantla tiene una deuda actual de 460 millones de pesos, por lo que la administración se propuso poner a la venta los dos inmuebles, comentó el alcalde Raciel Pérez Cruz, al comparecer la semana pasada ante la Comisión.
“De tal manera que la próxima administración tenga condiciones para dejar de pagar intereses y poder aplicarlos en obras, servicios y programas para la ciudadanía”, declaró Pérez Cruz.
CENTRO DE RESIDUOS
En tanto, las comisiones de Protección Ambiental y de Patrimonio Estatal y Municipal autorizaron que el gobierno de Tlalnepantla concesione por 20 años el servicio de tratamiento y disposición final de residuos sólidos en el sitio que hoy opera como relleno sanitario en San Pedro Barrientos, así como su conversión a Centro Integral de Residuos.
El Cabildo de Tlalnepantla acordó en 2019 que el concesionario se encargue de la rehabilitación y clausura de ese relleno.
PAL











