El Puente Vehicular Nichupté incorpora uno de los mayores programas de restauración de manglar en la región.
CANCÚN
Por Alejandro García
El Puente Vehicular Nichupté ya no solo es el proyecto llamado a redefinir la movilidad de Cancún, también se consolida como el eje de uno de los mayores procesos de restauración ambiental en la región, al impulsar la rehabilitación de más de 300 hectáreas de manglar dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Manglares de Nichupté, como parte de las medidas de compensación ecológica derivadas de su construcción.

Con esto, Cancún avanza en uno de los procesos de restauración ecológica más amplios registrados en la región, como parte de las medidas ambientales vinculadas a la construcción del Puente Vehicular Nichupté.
Las acciones incluyen la recuperación de canales, la instalación de centros de dispersión y la siembra de miles de plántulas destinadas a restablecer la funcionalidad hidrológica del ecosistema.

El programa, impulsado por la organización ambiental Moce Yax Cuxtal, en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), inició en junio de 2026 su fase de intervención directa tras dos años de estudios hidrológicos y de suelo que confirmaron la viabilidad de reabrir canales de flujo y reintroducir especies nativas.
La primera etapa contempla la rehabilitación de 14 hectáreas de manglar rojo y negro mediante la apertura de microcanales que permitan restablecer el intercambio de agua entre la laguna Nichupté y las zonas que permanecen anegadas o aisladas desde hace más de una década.
En la Subzona Sur del área protegida se han rehabilitado 42.54 hectáreas mediante la restauración de 6.92 kilómetros de canales, la instalación de mil 249 centros de dispersión y la plantación de 9 mil 205 ejemplares de manglar, cifras confirmadas por autoridades municipales y federales; estas labores forman parte de un programa ambiental que contempla la recuperación total de 306 hectáreas de manglar como medida de compensación ecológica.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y la Dirección General de Ecología del Ayuntamiento Benito Juárez mantienen un esquema de coordinación para garantizar el cumplimiento de las medidas de mitigación, así como el monitoreo permanente de manglares, pastos marinos y fauna silvestre.

Las autoridades han señalado que la restauración de canales es clave para restablecer el flujo de agua entre la laguna y las zonas anegadas, condición indispensable para la recuperación del manglar.
El proyecto se desarrolla en un contexto de creciente vulnerabilidad ambiental para Cancún, donde la pérdida histórica de manglares ha reducido la capacidad natural de protección frente a tormentas y huracanes.











