Nuevamente la Ciudad de México fue sacudida, ahora por tres sismos que sorprendieron a los habitantes de la gran metrópoli este martes 12 de diciembre, en medio de las celebraciones por la Virgen de Guadalupe. El primero ocurrió a las 11:06 y dos posteriores a las 11:07 y 11:09 horas. El Servicio Sismológico Nacional (SSN) informó que el más intenso fue el segundo con magnitud 3.0 con epicentro a tres kilómetros al sureste de la alcaldía Álvaro Obregón. El inicial y el último tuvieron una baja potencia de 2.8 y 2.4 respectivamente.
Usuarios de las redes sociales han informado que el movimiento telúrico ha sido percibido en demarcaciones como Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón y Benito Juárez. El Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Martí Batres, ha confirmado hasta el momento un saldo blanco, únicamente teniendo evacuaciones en edificios de la capital y los servicios urbanos de las 16 alcaldías funcionan correctamente.
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El pasado 7 de diciembre la Ciudad de México fue sacudida por un sismo que tuvo una magnitud de 5.7 grados y que tuvo el epicentro en Chiautla de Tapia, Puebla. Pero no fue la única entidad federativa que sufrió los estragos del movimiento telúrico. También en otras entidades se vivió el sismo y se tomaron medidas para cuidar la integridad de la población, entre las que destacan son Puebla, Jalisco, Morelos, Veracruz y Estado de México.
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En entrevista con N+, Víctor Hugo Espíndola Castro, jefe del Grupo de Análisis del Servicio Sismológico Nacional (SSN) señaló que los microsismos en Álvaro Obregón están asociados a fallas bajo el suelo de la CDMX, y añadió que en el futuro podrían seguirse generado más eventos de esta naturaleza en la región.
El funcionario explicó que la Ciudad de México se encuentra al interior de una cuenca, y como tal, existe una gran deformación dentro de la corteza, misma que tiene fallas que liberan energía que provocan los movimientos telúricos que percibimos en la Ciudad de México.
El investigador confirmó que el sismo de 2017 fue causado por las mismas dinámicas mencionadas, por lo que la Ciudad de México, debido a su ubicación, es candidata a presenciar movimientos con magnitudes mayores a 3.0, pero con pocas posibilidades con 5.0. “Existe el potencial en las dimensiones”, concluyó









