El 15 de febrero Chiapas cumple un año de permanecer en color verde en el semáforo de riesgo por contagios de la COVID-19. A la vez es la entidad con mayor rezago de vacunación en todo el país, con una cobertura de 70 por ciento, por debajo de Oaxaca y Guerrero.
Sebastian Luna Girón, indígena tzeltal, falleció por el virus hace cuatro meses en Matzam, en el municipio de Tenejapa. De manera constante iba a San Cristóbal de Las Casas para vender sus productos.
María Luna relata que su padre, pese a ser de la tercera edad, no aceptó las medidas de protección, ni a la inmunización, al igual que su familia y los pobladores de Matzam.
“Si mi papá se hubiera vacunado seguiría con vida”, lamenta María que recientemente se aplicó la segunda dosis como requisito de la empresa donde trabaja.
Esta semana, el gobierno de Chiapas y el IMSS anunciaron el refuerzo de la estrategia de vacunación dirigida a 913 mil personas en 80 municipios de 10 de 15 regiones.
Se trata de mil 816 localidades que tienen entre dos mil y dos mil 500 habitantes. La Secretaría de Salud de Chiapas refiere que hay especial atención en Altos, Selva y Maya. Destaca que los motivos culturales de los pueblos originarios van de la mano al rechazo del biológico y las medidas sanitarias.
“El miedo a vacunarse es legítimo”, considera Yaneli Cruz, de la organización Médicos del Mundo Suiza-México, que coordina el Proyecto Covid-19 en San Cristóbal de Las Casas desde junio de 2021.
Para la coordinadora, los temores tienen que ver con la información que circula por muchos medios, pero confían que sea aceptado de manera gradual. El tema, sostiene, es importante incluirlo en la educación básica para que desde la niñez la población tenga información.
Por otro lado, doctores comunitarios contactados en la Selva coinciden en que las únicas instancias autorizadas para proporcionar información sobre el virus y la vacuna, son Salud e IMSS.
Uno dijo que sus pacientes rechazan la vacuna porque, en algunos casos, quienes aplican las dosis no hacen una valoración de los casos y surgen complicaciones. “Al ser habitantes de lugares pequeños la noticia llega a todos y vienen los temores”, señaló.
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