Las personas que se dedican a tareas forenses tienden a estar bastante de cerca la muerte, ya sea sea al acudir al lugar de los hechos, embalsamar un cuerpo o practicarle una autopsia para determinar la causa de muerte. Estas actividades suelen traer consigo historias muy fuertes de lo que se vive en lugares como morgues o en la escena de los crímenes, viendo de cerca un homicidio, feminicidio o incluso un suicidio en donde las imágenes son sumamente crudas.
En este contexto el médico forense Jorge Luis Olivares, alumno de la doctora Blanca Lucila Briceño Patlanis, odontóloga forense egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) habló en el podcast pepe&chema sobre un caso muy fuerte en su carrera profesional en el que una mujer murió a manos de su propia pareja, pero sucedió de una forma sumamente atroz.
Dio a su novia a cambio de drogas
En su vida profesional, Jorge ha tenido que ver cientos de escenarios trágicos, víctimas de alguna muerte violenta y realizado más de 3 mil 500 autopsias. Aunque cada caso es muy distinto y tiene sus propia complejidad, los feminicidios siempre resultan ser muertes cruentas y hechos lamentables por la forma en que se les arrebata la vida a las mujeres y de acuerdo con la experiencia del doctor Olivares, las conductas violentas en una persona pueden escalar a tal grado de matar, por lo que en una relación sentimental no se deben de permitir maltratos, agresiones verbales o físicas.
Fue así como recordó un caso de esta naturaleza en donde un chef cometió un crimen cuando se encontraba lidiando con el síndrome de abstinencia a causa de las drogas que dejó de consumir: “Este cuate es adicto a las metanfetaminas, tiene el síndrome de abstinencia, no tiene dinero, ya como adicto deja de trabajar. Imagínate es chef, ya no tiene eventos, ya no trabaja” narró.
Entonces el sujeto se encontró en una situación desesperante ya que no podía seguir consumiendo drogas a falta de dinero, por lo que en una salida impulsiva, decidió pagarle a su dealer con su novia, éste aceptó y cuando le planteó la situación a su pareja, quien también era chef, se molestó y se negó rotundamente, lo que los llevó a una discusión: “Este tipo se enoja, le da una soberana golpiza, pero tremenda. Yo le encontré traumatismo craneoencefálico de las patadas, le fracturó el cráneo. Le encontré los párpados completamente cerrados de los golpes. Una vez que la golpeó, la apuñala alrededor de 17 veces y para rematar la jala del cabello y entonces la degüella” agregó el médico forense.
Luego de matarla, la cocinó
Una vez que asesinó a su novia, el sujeto comenzó a preguntarse qué haría ahora, porque se encontraba frente a su pareja muerta y él, lidiando con el síndrome de abstinencia: “Se queda pensando, está dando vueltas, se va por sus cigarros a fumar para relajarse un poco, empieza a tomar alcohol porque es depresor, entonces se baja un poco el síndrome de abstinencia y entonces dice ‘la voy a descuartizar‘ y agarra un cuchillo de chef de estos para cortar pan que son de cierra y comienza a desarticular, cortar los huesos”.
Una vez que cometió el cruento acto, se pregunta nuevamente qué hará con las partes del cuerpo de su novia, es entonces cuando decide cocinarla para posteriormente dársela de comer a sus perros. Es así como la mete en una olla grande y comienza a cocinarla. Cabe destacar que los días siguientes la familia de la joven la estaba buscando, sin pensar que ella ya había sido brutalmente asesinada por su pareja.
“La mamá, en una de esas que se distrae el tipo, se mete a su casa, ve que el piso de la cocina está lleno de sangre, destaca la olla y encuentra las extremidades inferiores de su hija flotando y el resto del cuerpo también ahí, entonces el tipo la ve y comienza a seguirla con un cuchillo. Afortunadamente al tipo lo detienen en flagrancia y ya con toda la evidencia lo consignan” concluye el médico forense.











