Aún no se define el sitio para la disposición de las embarcaciones retiradas en sistema lagunar.
Por Alejandro García
Pese a que el convenio con la empresa ICA, encargada de la maquinaria que retiraría las embarcaciones abandonadas en el sistema lagunar, ya se encuentra listo, el avance del proyecto depende exclusivamente de la autorización de la Capitanía de Puerto y de la definición del sitio de disposición final, informó Francisco Fernández Millán, presidente de Asociados Náuticos de Quintana Roo.
Durante la tercera asamblea del organismo, uno de los invitados fue el contralmirante retirado Pedro Murillo Garay, capitán regional de la Capitanía de Puerto Juárez, a quien se le planteó que prestadores de servicios náuticos enfrentan serias complicaciones para llevar a cabo el retiro de embarcaciones abandonadas y hundidas dentro de la laguna, debido a los tiempos prolongados de los trámites administrativos ante las autoridades marítimas.
La propuesta contempla retirar entre 25 y 30 embarcaciones abandonadas y resguardarlas en tierra firme, con el fin de que en caso de que algún propietario o beneficiario las reclame posteriormente, estas puedan ser devueltas en condiciones intactas, mientras se avanza con el saneamiento de la laguna.

Durante la reunión, se informó que el proceso administrativo para obtener los permisos necesarios suele tardar entre seis y ocho meses. Sin embargo, los interesados ya han consumido alrededor de cuatro meses del trámite y únicamente disponen de un mes más para utilizar la maquinaria de la empresa que, actualmente se encuentra en el agua, equipo que fue empleado previamente en obras de infraestructura para el puente vehicular Nichupté y que pronto será retirado del sitio.
Fernández Millán dijo que el capitán de puerto regional otorgó una ventana de oportunidad de aproximadamente un mes, periodo en el que buscará convencer a sus superiores para acelerar el procedimiento y permitir la maniobra de retiro de las embarcaciones. De no concretarse en este lapso, los náuticos consideran que será difícil volver a contar con la maquinaria necesaria en un futuro cercano.
Asimismo, señaló que el municipio es el encargado de definir el sitio donde serán colocadas las embarcaciones retiradas.
Entre las zonas con mayor acumulación de embarcaciones abandonadas se encuentra la entrada y salida del canal Sigfrido, donde se estima la presencia de más de una decena de embarcaciones en litigio, además de otras localizadas entre canales y algunas más del lado del mar.
Los involucrados reconocen que los tiempos de los trámites continúan siendo el principal obstáculo para resolver una problemática que afecta tanto la imagen como las condiciones ambientales de la laguna.












