Desde Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador repartió críticas a los ministros de la Suprema Corte, a la oposición política y hasta a la jerarquía católica en México.
En la mañanera, se cuestionó al mandatario su opinión sobre la acusación que le hizo Xóchilt Gálvez al llamarlo “machista”, luego de que él afirmó que ella “es la candidata de la mafia del poder”, es decir, del Frente Amplio Opositor (PAN, PRI y PRD).
“Eso sí calienta…Que respeto su punto de vista”, respondió.
Aun así, el mandatario sostuvo que “para ser más claros, (Gálvez) es la candidata de Salinas, es la candidata de Fox, es la candidata de Claudio X. González y de otros traficantes de influencias; es la candidata de los que quieren regresar por sus fueros, porque quieren seguir saqueando al país”.
En otro tema, el tabasqueño calificó de “leguleya” la respuesta que dio la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al oficio que le envío la Secretaria de Gobernación (Segob), que cuestiona los salarios de los ministros y los acusó de violar el artículo 127 de la Constitución, que establece que nadie puede ganar más que el Presidente de la República.
Reiteró que, en su momento, enviará una iniciativa de “reforma en la Constitución más precisa, porque ellos dicen que no está bien especificado, entonces hay que detallar”.
Más tarde, el jefe del Estado mexicano descalificó al obispo de Apatzingán, Cristóbal Ascencio García, sobre la crítica que hizo al señalar que, el tabasqueño, en vez festejar el 1 de julio en el Zócalo los cinco años de su triunfo electoral, debió declarar “un día de luto nacional” por la violencia en el país.
“Hay veces que la jerarquía de la Iglesia tiene más simpatía por los potentados, por los ricos, muy contrario al sentimiento, a la esencia del cristianismo”, dijo.
IVÁN E. SALDAÑA Y NOEMÍ GUTIÉRREZ
MAAZ











